Muchos de vosotr@s estábais esperando esta receta después de que publicara la Tarta Mousse de Naranja, y pese a que la temporada de naranjas ya ha pasado por suerte hoy en día podemos encontrar naranjas todo el año, asique no hay excusa para no disfrutar de esta deliciosa mermelada.
La receta la he sacado de mi libro Mermeladas y Conservas del Convento pero reduciendo a la mitad la cantidad de azúcar de la receta original y haciendo alguna que otra modificación. Es un poco laboriosa pero el resultado merece la pena.
INGREDIENTES
- 1 kilo de naranjas
- 1 kilo de azúcar
- 1'5 litros de agua
PREPARACION
En primer lugar pelamos las naranjas procurando pelar solo la parte naranja sin nada de blanco que es lo que amarga. Partimos las pieles a trocitos pequeños y reservamos.
Ahora pelamos la parte blanca de las naranjas que desechamos.
Nos queda la naranja bien peladita, la partimos por la mitad por si tuviera huesos para quitárselos, y trituramos en un robot de cocina. Pasamos la pulpa por un chino y el puré obtenido lo ponemos en una olla junto con el litro y medio de agua y la cáscara de naranja troceada. Dejamos cocer unos 30 minutos.
A continuación le añadimos el azúcar y dejamos cocer a fuego medio removiendo de vez en cuando durante 1 hora más o menos. En este punto aviso que cuando lleva unos 40 minutos hay que bajar el fuego ya que se empieza a formar espuma en la superficie que puede rebosar de la olla. Esto es porque se está empezando a espesar. A partir de este momento tenemos que estar pendientes y remover con más frecuencia para que no se agarre.
Cuando veamos que empieza a espesar retiramos del fuego. Hay que tener en cuenta que la mermelada espesa bastante al enfriar. Yo la tuve 1 hora y 20 minutos después de añadirle el azúcar pero igual con menos tiempo es suficiente.
Por último, envasamos en botes esterilizados y los dejamos 24 horas boca abajo para hacer el vacío. Ya tenemos lista nuestra mermelada de naranja para consumir cuando queramos!
Muchas veces ando buscando ingredientes nuevos que probar y cuando por fin los encuentro, me quedo en blanco.. o no encuentro aquella receta para la que lo había buscado, o sencillamente no me acuerdo para que lo quería. No sé si os habrá pasado alguna vez (yo llevo unas cuantas ya) y esto es lo que me pasó con las "fresas deshidratadas", al final las conseguí en un mercadillo medieval que ponen en mi ciudad, pero eso fue a principios de invierno con lo cual iba siendo hora de darles salida..
Son unas galletas tremendamente ricas, te comes una y el cuerpo te pide otra.. con una textura que me encanta! entre crujientes y arenosas que se deshacen en la boca a cada bocado.
INGREDIENTES
- 225 gr. harina
- 115 gr. mantequilla
- 1 huevo
- 55 gr. azúcar
- 55 gr. fresas deshidratadas
- 75 gr. chocolate blanco
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de melaza o "golden syrup" (miel también vale)
- Ralladura de media naranja (sin nada de parte blanca)
PREPARACION
En un bol juntamos el azúcar, la harina y el bicarbonato.
En un cazo calentamos la mantequilla con la melaza hasta que se funda. Dejamos enfriar ligeramente y añadimos al bol que teníamos reservado con los ingredientes secos.
Mezclamos y añadimos la ralladura de naranja, el huevo, las fresas picaditas y el chocolate blanco a trocitos pequeños. Batimos todo junto con unas varillas de amasar o mano hasta conseguir una masa de textura homogénea.
Vamos cogiendo bolitas del tamaño de una nuez. Para que queden con ese aspecto rústico lo que he hecho ha sido "pellizcar" la masa y directamente sobre la bandeja de horno con papel vegetal amontonar pegotitos haciendo la forma de la galleta. Si hacemos bolitas y las aplastamos quedarán practicamente lisas, esto fue lo que hice en la primera tanda de horneado y no me gustó demasiado su aspecto.
LLevamos al horno precalentado a 180º y las horneamos entre 12-15 minutos hasta que se vean doraditas. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Si hay algo que en casa nunca falta para desayunar, es
un buen bizcocho o unas magdalenas. Sé que tengo unas cuantas recetas
de magdalenas subidas en el blog, todas diferentes pero a la vez muy
parecidas, supongo que debería ponerme un día y hacer una especie de
resumen de lo que destacaría de cada una de ellas.
De
estas os puedo decir que son unas magdalenas muy muy tiernas, con un
marcado saborcito a naranja y un puntito de azahar, llevan poca cantidad
grasa en comparación con otras magdalenas, suben bien (hay algunas
recetas de magdalenas que se resisten a subir.. con la rabia que me da
eso!) y en fin.. solo me cabe añadir que os animéis a probarlas, es la
segunda vez que las hago, y ya está próxima la siguiente tanda. A veces
queremos probar recetas nuevas (me incluyo la primera en esto), pero
cuando una sale bien, ¿por qué cambiar?
Ah! se me olvidaba lo más importante, la receta la he sacado de la magnífica web de Carlos Dube Mercado Calabajío, pero creo que es una receta que viene de lejos.. en su página encontrareis los antecedentes y un estupendo paso a paso.
INGREDIENTES (12 ud)
- 2 huevos
- 175 gr. harina
- 125 gr. azúcar blanca
- 85 gr. aceite de oliva suave
- 50 gr. nata
- 35 gr. zumo de naranja (zumo de media naranja)
- 1/2 sobre de levadura royal
- ralladura de 1/2 naranja
- 1 cucharada sopera de agua de azahar
PREPARACION
Batimos los huevos y el azúcar con unas varillas hasta esponjar y que la mezcla haya aumentado de volumen.
Añadimos en hilo y sin dejar de batir el aceite, la nata, el agua de azahar y el zumo de naranja con su ralladura.
Por último mezclamos la harina y la levadura y la tamizamos sobre la
mezcla mientras continuamos batiendo.
Tapamos la mezcla y la dejamos reposar en la nevera una media hora.
Precalentamos
el horno a 220º al menos 10 minutos antes de meter las magdalenas. Esto
es importante para que las magdalenas suban adecuadamente, si no está
lo suficientemente caliente les faltará fuerza para subir y formar el
típico "copete".
Ponemos
los moldecitos de papel dentro de unas flaneras de aluminio o un molde
para muffins, espolvoreamos con azúcar o unas pepitas de chocolate (yo
he hecho ambas cosas) e introducimos al horno durante unos 20 minutos.
Al cabo de los primero 5 minutos de horneado lo bajamos a 200º para que
terminen de hacerse a esta temperatura.